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Marzo, mes negro para el periodismo mexicano: tres muertos y agresiones múltiples

POR LA REDACCIÓN , 23 MARZO, 2017

Ciudad de México. 23 de marzo (apro).- Con el asesinato de la periodista Miroslava Breach Valducea, perpetrado la mañana de hoy en Chihuahua, suman dos los periodistas ultimados en menos de una semana y tres en lo que va de marzo.

                                          
Miroslava Breach Valducea

Miroslava Breach Valducea, periodista de larga trayectoria en la entidad, se desempeñaba desde hace 15 años corresponsal del diario La Jornada, diario cuyo portal informativo confirmó el ataque en el que la periodista habría recibido ocho impactos de bala cuando salía de su domicilio en compañía de uno de sus tres hijos.

Apenas el domingo fue asesinado en Yanga Veracruz, Ricardo Monlui Cabrera, director de la publicación digital “El Político” y columnista de El Diario de Jalapa.

Los dos crímenes fueron precedidos por el asesinato de Cecilio Pineda, un reportero policiaco de la región de Tierra Caliente, en Guerrero, que murió también a tiros el pasado 2 de marzo en Pungarabato, municipio de dicha entidad federativa.

En estos días, periodistas de distintas entidades también han sufrido agresiones. Ayer, por ejemplo, en Puebla, tres reporteros que acudieron a cubrir una protesta en la comunidad Puente Colorado, municipio de Chapulco, fueron hostigados, perseguidos, golpeados y despojados por los manifestantes.


                                       
La escena del asesinato del periodista Cecilio Pineda Birto/Foto: Especial

Apro dio a conocer que a Maximiliano Santos, del periódico El Uno de Tehuacán, lo arrastraron hasta el palacio municipal, donde le quitaron su equipo fotográfico, así como su celular. Otro reportero, Omar Flores, de grupo Radiorama, fue correteado por varias calles sin que le dieran alcance, mientras que Jaime González, de Multired, narró que de igual forma los pobladores lo jalonearon y empujaron para quitarle su celular, de donde borraron las fotografías que había tomado de la protesta.

Un día antes, el 21 de marzo, una protesta de exnormalistas y maestros de la Sección 22, en Oaxaca, arribó a Palacio de Gobierno, donde los esperaba un contingente de granaderos y se inició un enfrentamiento. En la cobertura de los hechos, fue herido el fotoreportero Hugo Alberto Velazco, corresponsal de Notimex en la entidad.

Además, el acoso a periodistas en redes sociales con amenazas de muerte es una modalidad que se ha vuelto recurrente en el último año. Un caso con agravante de violencia de género se registró en la persona de Tamara de Anda, bloguera, columnista de El Universal y colaboradora de distintos espacios, quien la semana pasada denunció a un taxista que la acosó, convirtiéndose en objeto de ataques, descalificaciones, amenazas de muerte y de violación, principalmente a través de Twitter.

Un monitoreo realizado por Artículo 19 el pasado lunes, arrojó en que apenas en dos horas, De Anda fue mencionada en más de 600 mensajes con “amenazas de violencia física y sexual a través del uso de discursos cargados de insultos y provocaciones, que hacen alusión a su físico e intentan provocar actos contra su persona e integridad”. Entre otras cosas, se publicaron lugares que sus lugares de trabajo y horarios.

En cuanto a las agresiones, marzo también ha sido un mes difícil para el periodismo en México. El 8 de marzo, el periodista Gilberto Navarro Bazaldúa, fue atropellado por un funcionario municipal de la capital guanajuatense. De acuerdo a las líneas de investigación que se han transparentado, el ataque tuvo relación con el trabajo del reportero del diario AM.

El 14 de marzo, El Diario de Coahuila informó que su reportero José Cruz González, quien cubre noticias policiacas, fue retenido, amedrentado, fotografiado y sometido a una revisión personal y del vehículo propiedad del rotativo, por agentes de elite de la policía estatal.

En Puebla, el Colectivo de Alerta Temprana de Periodistas y Defensores de Derechos Humanos en el Estado de Puebla y la Casa de los Derechos de Periodistas denunciaron que bandas dedicadas al robo de combustible ofrecían entre 10 y 15 mil pesos por asesinar a reporteros que informen sobre esa actividad ilícita.

Inclusive, en la fuente deportiva la violencia contra reporteros se presentó el pasado domingo, en la Ciudad de México, cuando un grupo de aficionados confrontó a granaderos en las inmediaciones del Estado Universitario, donde se jugaría el partido Pumas-América. Los reporteros que se aproximaron a registrar el enfrentamiento se convirtieron en objetivo de la turba, resultando lesionado un trabajador de la publicación Medio Tiempo, cuya identidad no fue revelada.

En lo que respecta al estado de Chihuahua, el pasado 10 de diciembre, ya con Javier Corral de gobernador, el reportero Jesús Adrián Rodríguez Samaniego fue asesinado cuando salía de su casa, en la Calle 5a. de la Colonia Santa Rosa, donde hombres armados que viajaban en un vehículo negro, le dispararon en cinco ocasiones.

El reportero de 41 años, laboraba en el Grupo Radio Divertida, en la estación de Antena 760 y anteriormente en otros medios de comunicación como El Heraldo de Chihuahua, Radio Lobo, entre otros.

De acuerdo a Reporteros sin Fronteras, México es el tercer país más peligroso para los periodistas, sólo superado por Siria y Afganistán. De hecho, hasta el asesinato de Ricardo Monlui, Artículo 19 contabilizaba 102 asesinatos desde el año 2000, de manera que con Miroslava Breach sumarían 103.

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