¡Nos empujan a la lucha, hay que prepararla... Fuera los traidores de la Patria... No al gasolinazo!

El gasolinazo y mi tristeza, malestar, deseos y sueños

POR SERGIO APONTE POLITO* , 19 ENERO, 2017

De acuerdo con las garantías que como mexicano me otorga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo sexto –libertad de expresión– me permito hacer del conocimiento público algunas impresiones que me surgieron al enterarme del alto y lamentable incremento en el precio de las gasolinas, el “megagasolinazo”, con el que México inició 2017.

Tristeza

La noticia me causó tristeza, porque durante los 49 años que estuve en activo en el Ejército mexicano recorrí varias veces nuestro país –debido a razones de estudio o trabajo– por vía terrestre, aérea y marítima. Así, tuve la oportunidad de conocer los grandes recursos naturales que existen en nuestro territorio nacional. Pero debido a la mala administración, la corrupción, ineptitud e irresponsabilidad en las que han incurrido muchos de los funcionarios federales, estatales y municipales, nuestro petróleo, gas, recursos forestales, minerales y marítimos no han sido debidamente aprovechados en beneficio de la sociedad mexicana, sino que gran parte de éstos han servido para que algunos políticos y empresarios nacionales y extranjeros se enriquezcan mediante fraudes, robos, engaños y sobornos.

Siento tristeza porque los beneficios que se obtienen del petróleo –en varias ocasiones– han sido desaprovechados o derrochados por funcionarios irresponsables, corruptos y traidores a México. También el petróleo ha servido como garantía para que nuestro país se endeude. Así pasó en los años 70 y 80, cuando banqueros de instituciones internacionales vinieron a ofrecer préstamos de largo plazo, a pagarse en dólares y con intereses bajos, pero no fijos, lo que dio libertad a los banqueros para subir esos intereses. Dicho fenómeno convirtió la deuda en un grave problema para nuestro país. Así sigue siendo en la actualidad: según los economistas, dicha deuda equivale a 51% del Producto Interno Bruto (PIB), y yo nunca me enteré dónde quedaron esos enormes recursos.


Tristeza, porque han pasado muchos años y la corrupción en Pemex sigue prevaleciendo a través de concesiones y contratos indebidos e ilegales, como lo acaba de documentar un periodista del diario Milenio. Menciono otro caso –de los innumerables que existen– que nos ilustra la enorme corrupción que ha existido: el de los hermanos Bribiesca, hijos de la señora Marta Sahagún, que ya son millonarios, dueños de grandes negocios, edificios y hasta de un avión, pero antes eran vendedores de legumbres en Irapuato y utilizaban una camioneta de modelo no reciente para transportar sus productos. Su entrada a los negocios con Pemex, ayudados por su madre, los hizo millonarios.

Tristeza, por el uso de recursos financieros para propósitos ajenos a Pemex, principalmente de tipo político. También por los robos de combustibles que –considero– son distractores, propiciados en muchas ocasiones por gente de alto nivel de esta empresa, que sabe los lugares, horas y clase de combustible que va a pasar por determinado sitio… y filtra esa información para que sea sustraído ilegalmente por bandas de delincuentes. Paralelamente existe el sindicato de Pemex, que ha sido nefasto por la corrupción y enriquecimiento en el que han incurrido líderes como Joaquín Hernández Galicia La Quina, Salvador Barragán Camacho, y, en el presente, los actuales dirigentes, que han estado en el gremio muchos años y son millonarios.

Tristeza, porque el gasolinazo –junto con el aumento del gas, la luz y, en algunos estados, también del agua y el impuesto predial– afectará el bolsillo de los mexicanos pobres, porque para los ricos y millonarios será una distracción y no una pesadilla. El problema se notará claramente cuando empiecen a subir los precios de los artículos de primera necesidad, porque los dueños de los autotransportes pagarán más por los combustibles, ese aumento se le cargará al comerciante, y ese comerciante venderá más caro su producto al consumidor, que es el pueblo.

El ciudadano que no es millonario, o cuando menos rico, se resentirá cuando tenga que pagar más por un boleto de avión o autobús, viajar en taxi, comer en un restaurante o ir al cine. Por lo tanto, el gasolinazo sí será causa de inflación alta, al contrario de lo que afirma el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, para quien el alza no dañará –o dañará poco– a las clases bajas. En el sexenio pasado, otro secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero, declaró que una familia podía vivir bien con 6 mil pesos al mes: tener su casa, automóvil y hasta pagar la colegiatura de sus hijos en escuelas particulares. ¡Estos políticos viven en otro mundo! Nada más como ejemplo: en enero del presente año la Escuela Bancaria Comercial de Querétaro aumentó 500 pesos la colegiatura.

Marcha en protesta por el gasolinazo convocada por sindicatos y asociaciones de colonos, de la Glorieta la Minerva hasta el centro de Guadalajara.
Foto: Rafael del Río



Malestar

El gasolinazo me causó malestar porque fue aplicado en un momento en que la sociedad ha sido afectada negativamente en su moral, economía y bienestar, al estar recientes los siguientes eventos desagradables:

No se hizo nada para llevar a prisión y expropiar los bienes de exgobernadores corruptos que con muchos meses de anticipación fueron denunciados. Entre éstos se encuentran Javier Duarte, de Veracruz, acusado de uso indebido de recursos públicos por 35 mil millones de pesos y desvío de recursos públicos por 14 mil millones de pesos. Además, dejó una deuda pública de 182 mil 895 millones de pesos.

También está César Duarte, de Chihuahua, acusado de desfalco público por 7 mil 207 millones de pesos, desvío de recursos públicos por 80 mil millones de pesos, pagar una deuda con recursos públicos por 4 mil millones de pesos y dejar una deuda pública por 55 mil millones de pesos.

Otro es Roberto Borge, de Quintana Roo, quien está acusado de rematar 10% de la reserva territorial del estado a familiares y personas cercanas, además de irregularidades en la cuenta pública por 25 mil 300 millones de pesos.

Uno más es Guillermo Padrés, de Sonora, acusado de un desfalco público por 2 mil millones de pesos, lavado de dinero y defraudación fiscal por 8 mil millones de pesos. Él construyó una presa en un rancho de su propiedad y dejó una deuda pública de 32 mil 538 millones de pesos. Es el único que está en la cárcel.

También hay gobernadores y presidentes municipales que han recibido muchos millones de pesos para realizar obra pública en sus demarcaciones, pero que los han desviado para uso personal (campañas políticas, pagos para comunicación social, compra de residencias, terrenos y ranchos en territorio nacional o en el extranjero, así como cuentas bancarias en varios países).

Existen también diputados y senadores que disfrutan de prestaciones muy elevadas. Se otorgan bonos y aguinaldos que en conjunto sumaron, en diciembre de 2016, alrededor de 550 mil pesos por legislador.

Paralelamente, hay diputados estatales que aprueban las cuentas públicas sin revisar, para ganarse favores de los gobernadores. Esos diputados también se aumentan sus sueldos y prestaciones a complacencia.

De igual manera, consejeros del Instituto Nacional Electoral –con altos salarios y prestaciones– se otorgan aguinaldos y bonos que, sólo en diciembre pasado– sumaron 650 mil pesos.

A eso se suman los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de la Judicatura, que disfrutan de altísimos salarios, prestaciones, bonos y aguinaldos.

La mayoría de los miembros de estos tres poderes también gozan de vales de gasolina, comedores y algunos hasta de gimnasio. Los consejeros del INE hasta se dan el lujo de otorgarse teléfonos de última generación.

Posiblemente a estas personas se refirió el secretario Meade cuando afirmó que los mexicanos no iban a resentir la inflación por el gasolinazo. En cambio, el aumento al salario mínimo fue de aproximadamente siete pesos y quedó en 80.20 pesos. Esto debe servir para pagar los aumentos en transporte, luz, agua, gas, renta de casa, alimentación, vestuario, calzado, gastos de escuela… y dudo que quede algo para la diversión de la familia.

Buenos deseos y sueños

Deseo equivocarme en mis estimaciones sobre los efectos negativos que tendrá el aumento de las gasolinas, gas y agua. Deseo que la inflación no se desate.

Sueño que para el próximo año fiscal el presupuesto que envíe el Poder Ejecutivo sea más austero y que los diputados lo aprueben pensando que el gasto de las cámaras de Senadores y Diputados no debe ser oneroso. Con igual criterio debería procederse con los poderes Ejecutivo y Judicial, Instituto Nacional Electoral, partidos políticos y gobiernos estatales y municipales, que es donde mayor control se necesita.

Sueño que la gestión de Pemex se realice con honradez, eficiencia y transparencia, que se evite la corrupción y no se derrochen los recursos necesarios para el desarrollo nacional.

Sueño con que todas las dependencias federales, estatales y municipales realicen sus funciones y trabajos con honestidad, responsabilidad y eficiencia. Asimismo, sueño con que se disminuya la corrupción que tanto ha perjudicado a México por la desconfianza y falta de inversión extranjera. Deseo que ya no estemos considerados entre los países más corruptos del mundo.

Sueño con que las autoridades fiscalicen de manera rigurosa, eficiente y honesta los recursos públicos, sobre todo las cuentas de los gobernadores y presidentes municipales, para que el dinero se dedique a los fines programados y no al beneficio de alguna o algunas autoridades.

Sueño con que los exgobernadores de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo sean capturados y estén en la cárcel cumpliendo condenas por muchísimos años debido a sus actos de corrupción, así como al uso indebido de recursos públicos, desvío y desfalco de recursos públicos, rematar 10% de la reserva territorial de Quintana Roo, sus irregularidades en las cuentas públicas… Además, sueño con que estos malos funcionarios, traidores al pueblo de México, ya no tengan padrinos que los protegen. Ese encarcelamiento serviría de advertencia a otros funcionarios corruptos.

Un deseo especial que tengo es que la Cámara de Diputados realice sus actividades legislativas únicamente con 400 integrantes y no con 500. Asimismo sueño con que los diputados y senadores legislen a favor del pueblo de México, que fue el que los eligió, y no para un determinado partido político o asociación. Que destaquen por su buena actuación los diputados que fueron guerrilleros y luchadores sociales.

Un sueño hermoso es que cuando los funcionarios le pidan al pueblo “apretarse el cinturón” decidan renunciar voluntariamente a sus altos sueldos, prestaciones, dietas, compensaciones, bonos, aguinaldos y reparticiones “en lo oscurito”, y durante dos años acepten recibir únicamente cinco salarios mínimos para vivir, todo en solidaridad con los trabajadores del país.

Uno de mis sueños especiales se refiere a que los funcionarios de diversos niveles –especialmente los gobernadores y algunos de sus subordinados– se turnen para visitar las comunidades rurales de nuestro país para darse cuenta personalmente de la carencia de fuentes de trabajo que existe, de la falta de vías de comunicación apropiadas, de que únicamente existen escuelas primarias, de que faltan centros de salud, medicinas y personal médico, de los servicios deficientes que hay de agua, luz, gas. Todo lo anterior para que cada dependencia brinde el apoyo que se requiere.

Sueño con que el señor presidente de los Estados Unidos Mexicanos y comandante supremo de las Fuerzas Armadas, el secretario de Hacienda y Crédito Público, así como la Cámara de Diputados consideren los bajos salarios que tiene el personal militar, principalmente la oficialidad y la tropa, y se les otorgue un aumento a sus haberes y raciones, ya que muchas policías tienen mejores salarios pese a que es el personal militar el que lleva el mayor peso en las actividades contra el narcotráfico y la delincuencia organizada. En esta lucha el armamento, las municiones, los vehículos, el equipo y material diverso sufren notorio desgaste.

Sueño que gracias al aumento que se les dé los soldados no tengan angustias, al saber que sus familias ya no pasarán hambre ni tendrán que pedir prestado para alimentar a sus hijos.

Termino el presente escrito con un poema del ilustre literato mexicano Amado Nervo, el cual es apropiado para la ocasión:

Mi México

Nací de una raza triste,

de un país sin unidad

ni ideal de patriotismo.

Mi optimismo es tan sólo voluntad,

obstinación en querer,

con todos mis anhelares,

un México que ha de ser

a pesar de los pesares,

Y que yo ya no he de ver.


* General de División D. E. M. retirado, excomandante de la II Región Militar y expresidente del Tribunal Militar.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Habrá otros gasolinazos el día 04, 11 y 18 de febrero así que no tenemos para cuando parar a pena

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